Raza reconocida por la Entente EuropeaRaza reconocida por la Entente Europea.

Lo primordial y más exacto es que no es una raza primitiva, sino la consecuencia de cruces de varias razas, hasta llegar a un palomo definido en sus características. Las consultas con los aficionados antiguos, han hecho llegar a esta conclusión. Si queremos resaltar, que buscando los antecedentes generacionales, han aflorado, según los consultados, las razas Antiguo Buchón Valenciano, Rafeño y la paloma Bravia Canaria (Columba Livia Canariensis).

 

ASPECTO.GENERAL: De talla pequeña a mediana, corto y no muy levantado, pero de silueta y arrullo altivo. Determinantes son su cabeza y aspecto triangular del cuerpo. La primera es de tamaño mediano, acorde con el cuerpo, de tipo acarnerada y silueta redondeada, destacando de su conjunto sus carúnculas y su mirada, que como sus criadores siempre han dicho, refleja cara de “cernícalo” o de “bandido”. Su físico triangular se debe anchura de pecho que posee, acentuado este su aspecto atlético y de “Don Juan”, que matiza con unos andares de señorito cuando su pieza pretende conquistar. Sus medidas ideales son de 20 a 24 cm. de longitud, medida a tomar desde la parte anterior a la quilla hasta el final de la cola. Su anchura es deseable que sea la mitad de su longitud y su peso oscila entre los 300 y 400 gramos.
Es un palomo de mucho instinto, tremendamente ardiente, al igual que meloso y seductor sin acosar a la hembra, ni tocarla en ningún momento del intento de seducción. En este palomo no existe el acoso y persecución de la hembra. El tira de ella, marchando por delante, tratando de llevarla al casillero de la forma más dulce. En vuelo realiza grandes distancias de búsqueda y acompañamiento, sin posarse en ningún palomar. Estas cualidades les hacen ser muy estirado como palomo de celo. Su semblante y temperamento, han de valorarse en certámenes de ámbito cerrado, según el criterio y entendimiento de los jueces especializados de la raza, que regula el presente estándar.

BUCHE:  Este deberá, tener forma de pera, no muy grande, algo descolgado en posición normal, evitando el balanceo en el vuelo. No debe tener el buche alto o subido a los lados del cuello. Posee un corte vertical en el centro, denominado este como “buche partido en dos tapas”, que se inicia bajo el pico y surca su parte frontal. Debe tapar los codillos, acentuando así la anchura de pecho y el aspecto triangular que caracteriza esta raza. En vuelo, lo lleva recogido durante la búsqueda y alcance, pero tan pronto como logra adelantar a la pieza, lo despliega ancho y bien colocado, sin ningún penduleo que pueda dar aspecto de flacidez.

CABEZA: Algo redonda y acarnerada, el conjunto de ésta con las carúnculas nasales y el pico, han de formar una línea suave y armónica, sin hendiduras ni realces.

Los criadores de esta raza hacen hincapié en que la cabeza de estos animales debe estar formada por tres “toques” visto de perfil, así, analizándola, veríamos que consta de “frente”, “plano”, en la parte superior de la cabeza y “caída” en la aparte posterior.

PICO:  Medianamente corto, fuerte, ancho y algo romo,  no presentando forma de pico de loro. En la parte posterior deben aparecer tres verrugas. debe tener una coloración acorde con el plumaje, así serán negro betún en la gama de azules y negros, y de color hueso en los que tengan pluma clara o que estén afectados por desequilibrios melánicos.

CARÚNCULAS: Han de ser medianamente cortas, formando dos granos de arroz sobre el pico y siguiendo la misma curva general de la cabeza, sin altibajo, de color blanco limpio y sin rugosidad. Con los de los granos de arroz, no nos referimos al tamaño de éstas, sino la forma, posición y dirección de ambas carúnculas, unidas estas por un único y minúsculo punto sobre el pico, con el cual deben formar una V abierta (imitando el vuelo de la gaviota).

OJO: El iris debe ser naranja brillante en los azules, negros, tostados y colores afines, siendo en los de color blanco o altamente influenciado por este, el iris será de color guinda.

RIBETE: Color ceniza en la gama de los azules, betún en los negros y amarillo pajizo en los de pluma clara, o afectados por desequilibrios melánicos. Debe ser fino y nada carnoso, aceptando en ejemplares de edad avanzada, un doble ribete en la parte superior delantera del ojo.

PATAS: Medianamente cortas, rojas, ligeramente separadas entre sí, limpias de calzas y escamas.  De uñas pequeñas, poco curvadas y aceptando distinta tonalidad en algunos ejemplares.

DORSO, COLA Y ALAS: El dorso debe ser de constitución ancha, como toda la parte central del animal, ocasionando un relativo redondel exterior y lateral. El conjunto de dorso, albardilla y cola, visto desde arriba, proporciona un aspecto de triángulo equilátero, tomando como base el pecho. Los criadores de esta raza, aludiendo a lo antes descrito, siempre han dicho que el palomo tiene “el cuerpo en forma de cuña”, las alas son grandes, no sobrepasando la cola, llevándolas a su lado o sobre ella, pero nunca descolgadas. Están formadas en parte por 10 plumas remeras anchas y vigorosas. La cola ha de ser corta, tapada en casi en su totalidad por la albardilla, y formada por 12 plumas timoneras. En el momento de buscar pieza y seguirla en vuelo, hasta que logra adelantarla, la lleva recta y cerrada, pero cuando consigue colocarse delante o a su lado, así como en el despegue y percheo, abre la cola recta y llana, formando un agradable conjunto con el buche desplegado y un acompasado vuelo.

COLORES: Se admiten toda la gama de colores, desde azules hasta pelorratas, pasando por blancos y pintos. En cualquier color se admiten los desequilibrios melánicos.

CALIDAD DE PLUMA: Es suave, sedosa, apretada y brillante, consecuencia directa de la influencia por la paloma bravía canaria (Columba Livia Canariensis)

DEFECTOS: Palomo grande o excesivamente pequeño. Cuerpo alargado o entubado.                                   Pecho estrecho. Cola larga, Carúnculas nasales altas, sin punto de unión apreciable, o sea, de una sola pieza, abultadas, rizadas o triangulares. Pico demasiado corto o muy largo, en forma de punzón o de pico loro. Ribetes anchos, carnosos y rojos o rojizos. Badén entre la cabeza, carúnculas o pico. Alas cortas, largas o colgantes “aletos”. Patas calzadas de plumas.

Anilla: 8 mm.